viernes, 27 de enero de 2012

CELOS

 


Mirando mi cama vacía
me siento triste,atribulado
viendo que pasa la vida,
sin mirarme, por mi lado 

 Sé muy bien que te perdí
Nunca  pudimos pasar un día
Sin discutir y hacernos daño

Querías ser libre, cual gacela
Y, celoso, yo te lo impedía...
Con palabras hirientes, groseras,
Te lastimaba y te ofendía

Eras la antorcha que iluminaba
La tortuosa senda de mi vida
¿Qué fue de nuestro amor,
De las promesas y  los sueños
De la pasión, que  consumía
La energía de nuestros cuerpos,
Y llenándonos de alegría
daba sentido a nuestra vida?

 ¿Dónde estás, amor, qué es de tu vida?
¿Piensas alguna vez en mí?
Soñando con tenerte en mis brazos 
Yo... muero en vida pensando en ti




7 comentarios:

  1. Amor que llena de vida, amor inolvidable el de estos versos.
    Un abrazo Juan

    ResponderEliminar
  2. Así es, querida Marian.Muchas gracias.Un placer tu visita. Besos y feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
  3. La llama del amor siempre deja cenizas...
    Un saludo

    ResponderEliminar
  4. ¡Oreadas, qué alegría verte aquí! Tienes razón, el amor es cosa aparte; siempre deja huellas. Un beso.

    ResponderEliminar
  5. ¡Hola, Beatriz! Bienvenida a este blog. Gracias por tu visita. Y sí, el Amor, siempre el amor.Me pregunto de qué escribirían los novelistas y los poetas sin el Amor como fuente de inspiración.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Cuando el amor no se cultiva querido Juan, se seca como el que deja sus tierras sin arar, sembrar y segar a su debido tiempo, incluso a veces sufre las inclemencias del tiempo, por eso hay que saber abonar.
    Abonemos pues lo bueno que tenemos y así lo conservaremos. Un abrazote.

    ResponderEliminar