jueves, 19 de abril de 2018

¿POR QUÉ ES TAN LARGA LA NOCHE?

Foto de Manuel Tellez, director del programa Nostalgia bajo la luna. Cadena Ser,  Arcos de la Frontera


Por qué tus ojos negros, cielo, me roban el sueño

Y mantienen mi mente observando tu bello rostro

Por qué mi corazón late fuerte, con alborozo

cuando 
estás en mis brazos y feliz te doy mil besos. 



Recuerdo cuando era niño y quería ser piloto,

tener un Cadillac, fumar puros en mi chalé

Ahora que soy mayor, entiendo que estaba loco

Porque no todo lo que se ama se puede tener



Y quizás sea ese de mi gran desgracia el motivo:

saber que es inútil que siga soñando despierto

que me amas y un día, mi amor, yo pueda estar contigo.




domingo, 15 de abril de 2018

LA PRIMAVERA QUE NO LLEGA



Buenos días, amig@s: 
Amanece un domingo de tiempo variable, alternándose las nubes y el sol en alegrarnos el día.
Lo primero que hice fue desayunar con café y tostadas regadas con Prólogo, un aceite especial de sabroso paladar y aroma de flores del campo. Un aceite que yo no me puedo permitir por su elevado precio; pero que ha sido gracias al detalle generoso de mi amigo jienense, José Ramón, que hoy lo tengo en mi mesa. ¡Muchas gracias, Jose Ramón! Es un aceite delicioso.
Mientras degustaba despacio este manjar de puro oro líquido, recordé a un grupo de aceituneras que vi cerca de Villacarrillo recogiendo aceitunas del suelo un frío día de invierno en que yo viajaba hacia Valencia.



ACEITUNERA

Tu cuerpo, niña, huele a romero y tomillo
de los olivares que habitan la montaña.
Esbelta es tu figura, tu cintura un anillo,
al andar te cimbreas, cual rama de palma

Sonrisa luces siempre en tu bonita cara.
Negro tu cabello, recogido bajo un paño.
Vareando aceitunas llevas desde el alba

Y así sudada y exhausta vienes a casa
cantando un fandango por el camino.
Recoges laurel y una brizna de tomillo,
llenas el barreño y te metes en el agua

La Luna celosa mira por la ventana.
Tu cuerpo reluce con el agua clara.
Encendida de pasión de amor mi alma,
te cojo en brazos y te llevo a la cama

A romero y monte huele tu pelo, niña.
De miel son tu besos, sedosas tus nalgas,
cálidos, turgentes senos en forma de piña,
danzan al aire cuando sobre mí cabalgas

Eres hermosa, aceitunera mía. 
Esposa, amiga, amante, madre...
del mundo el tesoro más grande
Me siento Dios al hacerte mía

Juan Pan García.  Incluido en la Antología del II Encuentro de Poetas de Sierra Morena, 2014

sábado, 31 de marzo de 2018

LA PRIMAVERA


 

Mi maceta triste estaba,
poco a poco se  moría,
me dice hoy, con alegría,
que ya está recuperada

Arrugados como pasas,
 sus frutos caen al suelo
la primavera, con celo,
apasionada la abraza

¡Oh, fecunda luz de marzo
que cubres todas mis plantas
y fruto de tu embarazo
nacen flores y naranjas

viernes, 30 de marzo de 2018

SONETO A CRISTINA



Foto de google.

Santa  Cristina, Master  de favor
Ruega por nosotros, los  ciudadanos
Creyentes, leales y draconianos
¡No intentes inducirnos tu pavor!

 Nadie te exigía ser  empollona
luciendo tanto inculto  el Parlamento
Si vives  allí, tan ufana, del cuento
Master, ¿por qué  te muestras tan chillona?

Sabes que no tienes ni puta idea
que ni eres santa ni Master divina
que estás ahí por el dedo de "Dios"

Tu honradez sufre  fiebre tifoidea
  denuncias periodistas con inquina.
que muestran falsedad en tus inicios



miércoles, 28 de marzo de 2018

ENTREVISTA EN EXCLUSIVA AL REY ALFONSO X EL SABIO




Ayer  estaba yo  tomándome una cerveza con unos amigos sentado en un bar junto al castillo  y, aprovechando  un espacio libre en la agenda del rey, me acerqué a él y le dije:

— Majestad, ¿me concede una entrevista?
— Venga— respondió, cruzándose de brazos
— Dígame: ¿Por qué le llaman El Sabio, si su reinado fue un fracaso? Vamos, que no acertaba una: si acariciaba un caballo, se rompía la pata...
— Ay, amigo, no me lo recuerdes... Yo no quería gobernar. Nada anhelaba tanto ni el canto de los pájaros, ni el amor, ni el poder de las armas..., como disponer de un buen galeón que me alejara de aquella campiña infectada de alacranes, cuyos aguijones llevo aún clavados en mi corazón. La historia me recuerda mis fracasos, pero era muy difícil ser  emperador de Europa, unificar reinos  de la Península, conquistar el norte de África y enseñar a convivir entre cristianos, árabes y judíos...
— Pues claro, rey: el que todo lo quiere abarcar, tortazos se puede llevar... Pero tranquilo, hombre,  que también se le recuerda por haber escrito las mejores poesías de su tiempo, dictar las leyes más justas, y sus textos sobre Astronomía. Fichaba a los más inteligentes médicos, filósofos y matemáticos musulmanes ante el furor de los dominicos. A usted no le importaban las creencias que profesaran las personas, sino el bien que podrían traer a tu reino.
— Mira.... ¿Cómo te llamas?
— Juan
— Mira, Juan, yo en eso soy igual que tu: desprecio a los lameculos, y esos cortesanos y frailes que guardaban silencio sabiendo que me equivocaba, eran para mí traidores. A pesar de eso, no hallarás antes del Renacimiento ninguna obra legislativa ni literarias más apreciada que la mía. ¡Ni yo esperaba que alcanzase tal prestigio!  A pesar de ello, la historia ha pasado de puntillas sobre mi reinado.
— ¡Venga, tío, ése ánimo! Te voy a tutear, ¿vale? No sé por ahí fuera lo que dirán de ti, pero aquí conocemos bien tanto tus virtudes como tus vicios, ¡perdón, tus defectos!
— Ahí me has dado bien, Juanillo, se te ha escapado la odiosa frase "vicio", y no es verdad: yo actuaba como rey: banquetes, mujeres y todo placer que un rey se puede permitir, en compensación a jugarse la vida en el campo de batalla y ante cualquier traidor cortesano.
—¿Y tu parienta no decía nada?
— ¿Ésa? Era la hija del rey aragonés  Jaime el Conquistador, y me conquistó a mí, ¡con tanto golfo que había soltero por allí!. La mare que la parió, como decías vosotros ahora. ¡Si solo con mirarla se quedaba preñada! ¡Once hijos me dio! ¡Joer!, por muchas riquezas y reinos que tuviese, repartirlos entre tantos crea tensiones, odios y enfrentamientos. Y mi pobre hijo mayor, Fernando de la Cerda, que era mi ojito derecho,  se me murió a sus veinte añitos... Nunca superé ese trance...  

 Eso de que el rey comience a hacer pucheritos me parte el corazón, yo no puedo soportarlo, prefiero dejar la entrevista y consolarle con un fuerte abrazo.

— Le acompaño en el sentimiento, majestad.
— ¿Ahora? ¡Pero si de eso hace ya 743 años!
— ¡Joer, Alfonso!, que yo me he enterado ahora por el Wikipedia.
— Ah, bueno. ¡Claro!, es que ahora vuestros reyes sólo se preocupan de cazar, ir de fiesta en fiesta  y de fornicar, en vez de culturizar a sus súbditos. Por eso la gente de ahora desconoce cuales eran los reinos que hube de conquistar. Ni se han leído mis Cántigas ni ná de ná. ¿Quieres un consejo, Juanillo?
—Venga, mi rey, que en las próximas elecciones voy a pegar carteles con tu nombre, porque un rey culto y honesto que se preocupa por promover la Cultura en su reino nunca viene mal en un país de ineptos. Además, más corruptos que son los que nos mandan no puedes ser tú...
— Oye, ¿tú también me vas a lamer el culo? ¡No me jodas que te corto la cabeza!
— ¿Yo...?, ¡pero si solo quería animarle un poco, majestad!
— Bueno Juan, te repito lo que dejé escrito, y que tú ignoras porque no has leído nada mío. Si quieres ser feliz, lee viejos libros, quema viejos leños, bebe viejos vinos y ten viejos amigos. Y ahora vete ya que te está quemando el sol y más negro que yo vas a terminar.
— Muchísimas gracias, Majestad. Ahora mismo tu historia va a estar en Internet para que todo el mundo mundial  conozca tus problemas y quejas. ¡Cuídese!
—¿Cuidarme yo? La hostia, creo que estás como un cencerro. Anda ¡lárgate.!


sábado, 24 de marzo de 2018

XVIII ENCUENTRO DE POETAS DE RED EN BADAJOZ




Lectura de poemas realizada por los miembros del grupo Poetas de Red en el palacio de la Diputación de Badajoz. Este que escribe se halla en los minutos 41  al 43

jueves, 22 de marzo de 2018

HIPOCRESÍA

Protegeré mi corazón con una fortaleza inmune a la falsedad, inaccesible a la hipocresía. En su torre ondeará la bandera de la verdad y la honestidad.




Pienso que a veces nos creemos buena gente
y alabamos todo los que hemos conseguido:
buena posición, buen trabajo, buenos hijos..
y hablamos como salvadores de la gente.

La verdad es pecamos de falsa humildad;
 todo va bien mientras nos dispensan halagos.
Pero si alguien disiente de nuestro pensar,
será de pronto alejado de nuestro lado


El  amigo   que amábamos, es enemigo.
Pasamos a reprocharle antiguas torpezas.
Que su amistad, solo existía en su cabeza.
Los abrazos y los   besos no han existido.


Inútil  desoír la voz de la conciencia:
Nos está  recordando que es hipocresía
predicar amor y justicia cada día,
si  al compañero  mostramos indiferencia

Amor, perdón, ayudar... Palabras vacías...
Sólo existen en ti de la boca hacia a fuera.
En verdad, en ellas  todo suena a quimera
Sólo Dios nos juzgará al final de los días