martes, 19 de noviembre de 2024

¡ MI VECINO EUSEBIO ES PADRE!


 

¡Buenos días, amig@s!

Por decir algo, pues esta noche la he pasado en blanco.

¡Pobre Eusebio!

Resulta que anoche, sobre las doce, estaba viendo yo una película cuando suena el timbre de la puerta y me encuentro al Eusebio muy agitado, con la respiración descontrolada a punto de salirle el corazón por la boca. Me pone frente a mi cara la mano abierta para que espere un momento y al cabo de un minuto y dieciséis segundos me dice:

¡J—Juanillo, acompáñame, por favó!

 ¡ — ¡Pero que te pasa, amigo!

 Que me acaban de llamá del hospitá porque mi mujé ha dao a lú un niño. ¡El Primero¡ Y yo estoy tan nervioso que no puedo ni conducí

P—Pero hombre, eso no es nada, mi mujer ha tenido cuatro y aquí está más joven y guapa que yo.

¡Jajajaja!, más guapo que tú es hasta el perro de mi suegro, un bulldó que tira má baba espumosa  que una fábrica de jabones. Bueno, a lo que vengo: ven conmigo y te presento a mi hijo.

 

  Diez minutos más tarde estábamos en la sala de maternidad. La mujer de mi vecino nos recibe acostada y sonriente, feliz de ser madre. En el regazo  cubierto con una mantita, asoma la carita de un bebé.

i—Mira qué guapo es tu hijo, cariño   —le dice ella a su marido.

 Eusebio se queda boquiabierto al mirar a la criatura. Después exclama:

  ¿Mi hijo? ¡Pero si es negro!

    No cariño, no. No es negro, es que le ha salido un lunar  

 ¡¡Ah, bueno! Joder, que susto me he llevado.

Y ahora que está amaneciendo después de tomarme con mi vecino cuatro guisquis JB,  celebrando el acontecimiento en la cafetería del hospital Virgen de El Puerto, me dirijo en taxi hacia mi casa. ¡Asco de vida esta!

 

 

lunes, 18 de noviembre de 2024

¿DÓNDE ESTÁS?

 Foto de Internet


¿Dónde estás, querida amiga?

¿Dónde estás?

 ¡Cuánto  te echo en falta!

Ya no admiro a las estrellas

Tumbado en la arena de la playa

Como hacíamos juntos tú y yo

En los tiempos de bonanza

Cuando nos abrazaba el amor.

Ya no vivo, me siento vacío

No me importa nada...

Ni la sequía de los campos

Ni la crueldad de la inundación

Ni que los  politicos me defrauden

 Aniquilando mis esperanzas

De un mundo justo y mejor.

Solo siento el grito de mi corazón

Pidiendo explicaciones,

Exigiendo la razón

Del porqué nos separamos

Cuando más brillaba el Sol

© Juan Pan García. 19 de noviembre 24