sábado, 19 de mayo de 2018

VELEIDOSA



Pintura al óleo de Teresita Martí

Me invade la nostalgia ante la ausencia de la alegre mariposa que veleidosa vuela, desprecia mi maceta y en otros jardines se posa, y a sus flores embelesa llenándolas de ilusiones.

Ignoran estas que la palomilla no quiere apegos, ni cariños ni promesas: solo por una vez se entrega. Y serán presas del desamor y de la tortura que conlleva el amar sin ser amado y atisbarla seduciendo a un clavel en otro jardín más colorido, más preparado y con más espacio para gozar del vuelo.

miércoles, 2 de mayo de 2018

UN LUGAR TRANQUILO, LA PELÍCULA




He visto esta tarde la película "Un lugar tranquilo", que es una de las más vistas  y puntuadas esta semana.
Se anuncia como película de terror.
Definitivamente no entiendo a la  gente. Me alegro infinitamente de no compartir los gustos populares. Ahora estoy convencido de que soy un ser especial, con gustos únicos.
La película está maravillosamente interpretada por los cinco actores, un matrimonio y dos hijos; pero el argumento, la trama o la historia, como quieran llamarla ustedes, es estúpida.
O es que yo, a fuerza de leer e imaginar historias encuentro estas demasiado infantiles, y respondo a las preguntas que acuden a la mente enseguida.

Un ejemplo:
Si yo vivo en una urbanización y resulta que una bestia, que es ciega y solo se guía por el sonido, se instala en ella y al menor ruido devora a quien lo produce, yo   pondría en venta inmediatamente mi propiedad y me iría a vivir a otra parte.
¿Ustedes no?

Pues bien, en la película, varias  familias  viven en un valle, cada una con su granja y tierras de labranza. Y en vez de irse a otra parte llenan el valle de cámaras y sistemas de alarma para controlar el paso de la bestia.

La bestia posee un oído finísimo, cualquier estornudo  lo escucha y corre a devorar al que lo haya hecho. Por ello todos los propietarios han aprendido el lenguaje de signos y no hablan ni en la intimidad. Tienen además un salón con más pantallas de televisión que el centro de la policía de Tráfico.
La banda sonora... bueno ya digo que no hay sonidos, solo golpes y gorgoritos de vez en cuando.
 Y no sigo.

A veces paso semanas sin ir al cine porque   me cuesta elegir entre las películas que ofrecen: de cada diez, ocho son de bestias terrestres o de extraterrestres. Las de la Guerra de las galaxias más de lo mismo. Lo único que merece mi respeto es la banda de música y los efectos especiales; pero ya están tan repetidos que no voy a ver ninguna de ellas.

 En fin, que no me hagáis mucho caso porque ya os digo que tengo gustos especiales, diferentes a los de la mayoría de los mortales. Quizá a vosotros os gusten. No guiarse por la  crítica oficial, nos mienten para que vayamos a verlas. Es normal, están pagados para eso. Pasa lo mismo que en las tertulias de las cadenas de televisión: cada tertuliano está pagado por su partido para crear opinión y defender sus tesis.
 A partir de ahora, a lo mío: policíacas o espionaje, o que traten sobre  la Segunda Guerra Mundial, y si sale alguna de risa como "Ocho apellidos Vascos", "Campeones" o similares, ( nada de segundas partes), pues también las veré.

 

TANTO TIENES, TANTO VALES




No es azul ni blanca su sangre

ni su piel tiene plumas o escamas

sus sentidos no están dormidos

él también sufre y ama


El ser humano es único

odia, piensa, habla, ama

sea  blanca su raza, o negra,

 amarilla, cobriza o aceitunada


Racimo de globos de colores

llenos de la misma energía

dónde solo el exterior cambia

Así el Hombre: distinto color,  misma alma.


 No elegimos el lugar de nacimiento

vamos adonde Dios nos manda

Y, sin embargo, eso nos marca.

¿Qué mérito hice para nacer en Europa,

 y no en China o en África?

Son las condiciones injustas

las que orgullosas señalan

nuestro lugar en la Tierra:

Si eres rico, todos te aman,

te respetan y te alaban.

Si eres mantero, hasta el más

desgraciado sobre ti se alza.


No es pues el color de tu piel

hermano, lo que te marca

es tu fortuna, sea mucha o escasa

¿Vienes a compartir riquezas

o solo a llenar la panza?


He ahí la calidad de tu estancia

si eres rico te rodeas de bellezas

mansiones, deportivos, modelos...

Si eres pobre, maldicen toda tu casta




martes, 1 de mayo de 2018

SEVILLANA


 

Yo sabía que estaba en la Feria y fui a verla
fui a verla
Yo sabía que estaba en la feria me monté en una yegua
y con ella yo di dos vueltas mirando en las casetas

La vi riendo con otro  sentada a una mesa
sentada a una mesa
la vi riendo  con otro y ella no se dio cuenta
se rompió mi  corazón y de  la yegua caí a tierra.

Y mientra yo moría
  pensaba en ella
a Dios le pedía 
  que la protegiera





jueves, 26 de abril de 2018

EL VOTO PARTICULAR


ÉRASE UNA VEZ UN JUEZ

De joven ya quería ser juez, lucir la toga y sentarse en el trono
Quería impartir justicia, defender a los buenos...
Pero venía de una familia que ya juzgaba en el franquismo, el de los hombres de pelo en pecho, el que dice que el varón es el cabeza de familia y la mujer un objeto, y denunciaban a las turistas por bañarse en Top Les.


Una justicia aquélla influida por el derecho canónico,
el que impartían los curas, sí, esos... Los de cuello blanco y sotana negra, para quienes la mujer debía llevar velo, ser sumisa y paciente, guardar silencio...
Esos que comprendían al hombre adúltero,
pero que condenaban a las mujeres que les recibían.

El hombre, que quería ser justo, defender la moral y las buenas costumbres, se fija en las ropas que muestra el video y en las huellas del alcohol en su rostro,y concluye que la mujer violada no opuso resistencia, ni atacó a sus cinco atacantes, ni se le rompieron las uñas defendiéndose, ni tenía heridas... Porque si lo hubiera hecho, ¿por qué estaba viva?
Y el aire de la sala se envenena y aturde a la demandante al escuchar que le preguntan:
—¿Mostró usted oposición o negativa?
—No hablé, no grité, no hice nada. Tenía miedo, a que me mataran y me dejé hacer.
—Entonces usted no ha sido violada. Voto que liberen a los acusados.

La Marca España

EL LABRADOR Y EL MIRLO

 
Pintura de Manuel Barahona

Llevaba el hombre un sombrero
 amarillento de   palma
cubriendo del sol ardiente
 su cabeza blanca y calva


Y su banda polvorienta
a la vista presentaba
unos rodales de manchas
del sudor  de la mañana

Se sentó bajo una encina
 de tronco muy retorcido 
  en cuyo centro anidaba
orgulloso un joven mirlo

Sacó del zurrón un pan,
 y su odre de blanco vino
 y se dispuso a dar cuenta
de su manjar preferido:
 ¡Un cacho pan  con tocino!


Y mientras el  labrador
comía allí tan tranquilo
se oía el dulce  trinar
 de un jilguero colorido
 que iba vestido de fiesta
aunque no fuese domingo


Y después de haber comido
se tumbó a dormir la siesta
y apenas cerró los ojos
le cayó encima una mierda
lanzada con gran arrojo
por el mirlo  presumido.