sábado, 1 de octubre de 2011

EL DESAHUCIO

El viernes, viendo cómo se llevaba a cabo un desahucio en la televisión de Jerez, me acordé de Alberti y de su inmortal poema.Y mis dedos convulsos escribieron estos versos y lo uní a los suyos:

 EL DESAHUCIO
 
¡Ya vienen, mamá!
grita la niña asustada
la madre la abraza
reteniendo lágrimas
 
Alza la mirada al cielo
y en silencio,
rota el alma
llora con desconsuelo
 
Ejército de guardias
se acerca porra en mano
vestidos de negro con botas
 y brillantes escudos y cascos
 
¡No nos echaréis!, grita
sus laboriosas manos
si delicadas antaño
aferran a su hija
 
En sus húmedos ojos
destella la locura.
Con voz rauca maldice
al Gobierno que permite
de los bancos tal usura
 
Viene con ellos un sujeto
muy estirado que lleva
en la mano un documento
Y con un gesto ordena
 desahuciar sin miramientos
 
Y se lanzan sobre ellas
 Y las pegan y amenazan
las empujan y maltratan
la madre grita, la niña llora
Las agarran con fuerza
y las arrastran afuera.
Morbosa la gente mira
desde la otra acera
 
El cuerpo de la mujer
de impotencia tiembla.
A pesar de la multitud
la soledad encuentra.
 
El cielo se oscurece
los pájaros se rebelan
remolinos de viento
levantan polvo y tierra
 
Y una voz acusadora
apenas perceptible
araña las conciencias.
Son los versos airados
del inmortal poeta
que emergen de entre las piedras
 
« Dónde los hombres...
miran y cuando miran
parece que están solas
gritan y cuando gritan
parece que están solas
¿Dónde los hombres?
¿Es que no hay hombres?
¿Dónde los hombres de ahora
que  a las pobres víctimas
 de los bancos abandonan?»
 
 
 

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